Propagación de cormos de Alocasia: cultiva plantas a partir de cormos
Propaga cormos de Alocasia: identifica hijuelos viables, compara Fluval Stratum, sphagnum, perlita y agua, y evita la pudrición al enraizar.
Priya Patel · Publicado el 2025-12-15 · 22 min de lectura

Para propagar un cormo o hijuelo de Alocasia, separa solo material firme y sano con una cuchilla limpia, coloca la zona radicular hacia abajo en un medio ligeramente húmedo y aireado, deja expuesto el punto de crecimiento y mantén el recipiente cálido y ventilado. No uses agua estancada ni supongas que pelar, que un cormo flote o que tarde un tiempo fijo en brotar demuestra si una pieza es viable.
Lo más importante
- Los cultivadores usan la palabra cormo de forma imprecisa, así que identifica el punto de crecimiento y la zona radicular en vez de fiarte del apodo. Tu pieza puede ser un hijuelo enraizado, un bulbilo, un tubérculo pequeño o parte de un tallo rizomatoso.
- Como regla general, deja intacta la piel papirácea. No hay evidencia de ensayos controlados sobre tasas de éxito de Alocasia peladas, y quitarla puede herir la yema o la zona radicular.
- Usa un medio ligeramente húmedo y rico en oxígeno, no agua estancada. El sustrato poroso de acuario, el sphagnum suelto, la perlita y el agua poco profunda funcionan de manera diferente, y ninguno ha demostrado ser universalmente el mejor.
- Mantén el medio moderadamente cálido, alrededor de 24 °C (mediados de los 70 °F) como rango práctico inicial, y mídelo con una sonda si usas calor inferior. Ventila el recipiente de forma continua en vez de perseguir una humedad del 100 %.
- Cuando aparezca un brote verde, añade luz brillante indirecta y reduce la humedad gradualmente. Retira cualquier pieza que se vuelva blanda, rezume, huela mal o desarrolle una lesión blanda que se extienda.
1. Cómo funcionan los cormos y los hijuelos de Alocasia
Un propágulo de Alocasia en dormancia se comporta de manera distinta a una semilla, un esqueje de tallo o una hoja suculenta, por lo que los hábitos habituales de propagación no se trasladan sin más.
Alocasia es un gran género tropical asiático que incluye bosques perennes húmedos y bosques estacionales más secos, así que los patrones de crecimiento y reposo varían según la especie y el cultivar en vez de seguir una sola plantilla.
1.1 Lo que los cultivadores llaman cormo
En el cuidado cotidiano de las plantas, la palabra cormo se usa de forma imprecisa. Los aficionados suelen llamar cormos a las pequeñas estructuras redondas subterráneas que produce Alocasia, pero botánicamente se describe al género con tallos rizomatosos o tuberosos, y en algunas especies las estructuras de la punta de los estolones se describen como bulbilos o tubérculos pequeños.
El registro del género Alocasia de Kew aporta el contexto taxonómico, mientras que la guía de cultivo de la RHS recomienda separar hijuelos enraizados o dividir el rizoma carnoso.
Usa cormo como un apodo práctico, sin suponer que cada propágulo tiene la misma anatomía.
Es mejor pensar en las estructuras redondeadas y almidonadas como tallos modificados hinchados de almidón almacenado.
Llames como llames a la tuya, busca las características prácticas que importan.
La piel papirácea o túnica
Esta capa exterior marrón parece limitar la pérdida de agua y ofrecer cierta protección.
Ojos de crecimiento o yemas
Son los puntos desde los que puede emerger un brote.
La zona radicular
Por lo general, es la base donde salen las raíces.
Cuando puedas identificar una parte superior y otra inferior claras, plántalo con esa orientación. Si no puedes distinguirlas —algo habitual en piezas pequeñas y sin raíces—, colocarlo de lado es una opción razonable por defecto. Las tasas de supervivencia según la orientación no están bien documentadas en Alocasia.
Registro del género Alocasia
Guía de cultivo de Alocasia de la RHS
1.2 Lo que se sabe sobre la dormancia
Estas estructuras actúan como órganos de reserva que permiten a la planta atravesar periodos desfavorables. Cuando las condiciones empeoran, una Alocasia puede recuperar energía de sus hojas caídas y almacenar carbohidratos bajo tierra, así que una pieza que parece inerte aún puede estar viva.
La explicación basada en ABA y GA procede de investigaciones sobre dormancia, pero la mayor parte de ese trabajo se refiere a semillas, no a propágulos de Alocasia.
Ácido abscísico (ABA)
El ABA se asocia en términos generales con el mantenimiento de la dormancia y el cierre de los estomas.
Giberelinas (GA)
La GA se asocia en términos generales con la germinación y con las enzimas que movilizan el almidón almacenado.
Ese equilibrio entre ABA y GA está bien documentado en semillas, y la revisión siguiente es un estudio sobre semillas de cereales.
Las semillas tienen cubierta seminal y endospermo. La yema de un cormo se conecta con el tejido vascular de la planta madre y es un sistema diferente, y la dormancia de yemas en órganos de reserva se ha estudiado mucho menos.
En los geófitos, el panorama no es un simple reflejo del modelo de la semilla. En cormos de Gladiolus, el almacenamiento en frío redujo la señalización del ABA para liberar la dormancia, y en un estudio antiguo sobre cormelos la GA3 en realidad suprimió la germinación.
Estas respuestas no se han medido directamente en propágulos de Alocasia, así que usa el modelo hormonal como contexto y no para fijar un calendario de brotación.
En la práctica, en vez de intentar manipular hormonas, busca las condiciones que se sabe que prefiere Alocasia y observa cómo responde cada pieza.
Humedad sin saturación
Usa un medio ligeramente húmedo para que el propágulo no se seque, pero sin dejarlo anegado.
Calor constante
La RHS sugiere mantener Alocasia por encima de unos 16 °C (60 °F) durante el crecimiento y por encima de 10 °C en invierno, y en general el calor favorece la propagación. El calor constante ayuda, pero no se han establecido valores exactos ajustados por hormonas.
Suministro de oxígeno
Las raíces y las yemas respiran, así que evita el agua estancada, que priva de oxígeno a los tejidos y favorece la pudrición.
Un propágulo que permanece meses sin brotar a menudo sigue siendo viable en vez de estar muerto.
Antes de asumir una dormancia profunda, revisa su estado, incluyendo si está firme o blando y si tiene lesiones u olor, junto con su entorno de temperatura, humedad y drenaje. La causa puede ser daño tisular o condiciones desfavorables, no un estado hormonal que puedas diagnosticar a simple vista.
Mecanismos moleculares del equilibrio entre ácido abscísico y giberelina en el control de la dormancia y germinación de semillas de cereales
1.3 Los hijuelos y estolones varían según la especie
Alocasia puede multiplicarse dividiendo el rizoma y, en algunas especies, produciendo estructuras en las puntas de los estolones (brotes subterráneos cortos).
No es una regla para todo el género. Las comparaciones entre especies muestran, por ejemplo, que A. jiewhoei produce bulbilos en las puntas de sus estolones, mientras que A. odora y A. navicularis no, y las claves regionales separan las especies con estolones de las que no los tienen.
Por eso, antes de planear la recolección de hijuelos, comprueba si tu especie o cultivar realmente los forma.
Al sacar una planta de la maceta puedes encontrar brotes laterales: algunos enraizados y unidos de forma suelta, otros no.
No hay buena evidencia de que retirar los propágulos unidos beneficie de forma medible a la planta madre, así que considera la separación una manera de multiplicar plantas, no un tónico para la planta original.
2. Cómo propagar cormos de Alocasia paso a paso
El montaje siguiente usa una cámara con sustrato poroso de acuario. Es práctico para inspeccionar y ajustar, pero ningún estudio controlado ha establecido su tasa de éxito en Alocasia. Las alternativas que siguen pueden funcionar igual de bien según tus condiciones y la atención que prestes al medio.
2.1 La recolección
Un trasplante es un momento conveniente, ya que de todos modos tienes que aflojar las raíces. La primavera o el principio del verano son épocas habituales, pero en interiores cálidos puedes hacerlo en otros momentos.
- Saca la planta con cuidado: gírala de lado y da golpecitos, no tires del tallo.
- Excava masajeando el cepellón y buscando bultos firmes y densos con los dedos. Algunos son hijuelos enraizados unidos al rizoma. Otros están sueltos.
- Separa los hijuelos maduros y enraizados con una cuchilla esterilizada, conservando tantas raíces como puedas (la RHS recomienda cortar con cuidado los hijuelos enraizados en primavera). Haz un corte limpio en vez de desgarrar cerca del rizoma e inspecciona ambas superficies de corte —la del hijuelo y la de la planta madre— para detectar daños. Deja en su sitio las piezas inmaduras que todavía dependen firmemente de la planta madre.
- Clasifica palpando con suavidad y toma la firmeza como una primera selección, no como una prueba. Vale la pena intentar con las piezas firmes. Las piezas claramente blandas, pastosas o que rezuman probablemente se están pudriendo: deséchalas (embolsa y tira, no las composte). Una pieza firme aún puede fallar, y las que flotan no están automáticamente muertas: consulta la sección de problemas.
2.2 Pelar o no pelar (opcional)
Algunos cultivadores raspan la piel papirácea porque creen que acelera la brotación. No hay ensayos controlados de Alocasia que comparen propágulos pelados e intactos, por lo que no existen tamaños de muestra, comparaciones entre cultivares ni tasas establecidas de pudrición y fracaso. Afirmaciones como que los pelados brotan en 1–2 semanas y los sin pelar en 3–6 meses siguen siendo anecdóticas.
La misma piel que algunos quieren quitar también se describe como una barrera contra la pérdida de agua y una protección, y rasparla puede herir tejido vivo.
La opción predeterminada razonable es dejar intacto el propágulo. Considera pelar como un experimento opcional con unas pocas piezas, no como un paso obligatorio. Si lo pruebas, hazlo de forma mínima y limpia.
- Esteriliza la herramienta y trabaja solo con unas pocas piezas de prueba para poder compararlas con otras intactas.
- Retira la menor cantidad posible de piel marrón suelta. No profundices en la pulpa firme.
- Evita los ojos de crecimiento y la zona radicular: dañar la yema puede matar el punto de crecimiento, y dañar la base dificulta el enraizamiento.
- Pon en cuarentena y observa por separado las piezas peladas, y desecha cualquiera que desarrolle lesiones después de la herida.
Seguridad con la savia de Alocasia
La savia de Alocasia contiene rafidios de oxalato de calcio, cristales microscópicos con forma de aguja. Al entrar en contacto con la piel pueden causar picor, ardor e irritación, así que usa guantes al cortar o manipular superficies cortadas, especialmente si eres propenso a la dermatitis. La ingestión es el riesgo más grave. Un caso documentado de intoxicación involucró tragar A. odora y causó irritación oral y de garganta.
Mantén los propágulos y los recortes lejos de niños y mascotas. Si una persona ha podido ingerir material vegetal o ha estado expuesta de otra manera, contacta inmediatamente con Poison Control (en EE. UU., 1-800-222-1222). Llama a los servicios de emergencia si la persona se desploma, sufre una convulsión, tiene dificultad para respirar o no se puede despertar. Si una mascota lo ingiere, llama a tu veterinario o a una línea de toxicología animal.
La gravedad varía según la especie y la cantidad expuesta, así que un solo caso clínico no debe interpretarse como un nivel de peligro fijo para toda manipulación.
Intoxicación por Alocasia odora debido a cristales de oxalato de calcio en forma de aguja en Japón
2.3 Elegir un sustrato
Quieres un medio que retenga algo de humedad sin quedar saturado, drene libremente, se mantenga razonablemente limpio y te permita inspeccionar el propágulo.
Ningún medio ha demostrado ser el mejor para Alocasia —no hay datos sobre tasas de fracaso—, así que piensa en los compromisos entre retención de agua, porosidad llena de aire, limpieza y la atención de riego que exige.
| Medio | Ventaja principal | Riesgo o coste principal | Más adecuado para |
|---|---|---|---|
| Fluval Stratum | Los gránulos porosos drenan y se inspeccionan con facilidad | Mayor coste. Uso para propagación no contemplado en la etiqueta | Cultivadores que quieren un medio ordenado y reutilizable para la cámara |
| Sphagnum suelto | Alta retención de agua con buen espacio de aire cuando está suelto | Si se compacta demasiado, permanece húmedo. Las raíces se enredan en las fibras | Cultivadores que suelen dejar que los medios se sequen demasiado |
| Perlita | Mucho espacio de aire y poca carga de nutrientes | Flota y aun así puede mantenerse húmeda sobre agua estancada | Cultivadores que pueden vigilar la humedad y fertilizar más adelante |
| Agua poco profunda | Las raíces y el tejido siguen siendo fáciles de inspeccionar | Estancamiento, contaminación y poco oxígeno | Vigilancia cercana con cambios frecuentes de agua o aireación |
Fluval Stratum
Fluval Plant and Shrimp Stratum es un sustrato volcánico cocido para acuarios de la región del monte Aso en Japón.
Fluval lo describe como poroso, no compactable y compatible con agua entre neutra y ligeramente ácida para acuarios plantados.
Ten en cuenta que este es un uso fuera de la etiqueta. Es un producto para acuarios que los aficionados aprovechan para propagar, y el fabricante no verifica un pH específico para tu montaje, un efecto de calentamiento ni una mejor supervivencia de Alocasia.
Sus gránulos son más bien grandes (aproximadamente 3–5 mm, pensados para sistemas radiculares de acuario), por lo que drena y airea bien.
Un compromiso es el coste. El material cuesta más que la perlita o el musgo y se descompone con el tiempo, pero drena y airea bien, y es fácil acomodar un propágulo dentro y revisarlo.
Musgo sphagnum de Nueva Zelanda
Musgo sphagnum de Nueva Zelanda es un medio de fibras largas (Besgrow indica un pH de aproximadamente 4,8, alta porosidad llena de aire cuando está suelto y una retención de agua muy alta).
Retiene mucha agua y tiene relativamente pocas sales, pero su rendimiento depende mucho de la densidad de empaquetado: si lo compactas, disminuye la porosidad llena de aire.
Las raíces también crecen dentro de las fibras, así que trasplantar después puede desgarrarlas. Relativamente estéril no significa libre de patógenos.
Un compromiso es que su gran retención de agua perdona si sueles regar poco, pero es fácil pasarse si lo mantienes compacto y mojado. También puede enredar las raíces al trasplantar.
Medio de perlita
Es vidrio volcánico expandido con mucho espacio de aire y buen drenaje, por lo que es difícil regar en exceso —siempre que no esté en un recipiente cerrado ni en una bandeja con agua estancada—, ya que en ese caso puede permanecer demasiado húmeda como cualquier otro medio.
Es inerte, con poco contenido de nutrientes o capacidad de amortiguación. Al principio, un propágulo recién enraizado utiliza sus propias reservas, pero para crecer a largo plazo tendrás que fertilizar.
También flota.
Método del frasco con agua
Un propágulo en agua poco profunda te obliga a controlar el oxígeno, la contaminación y la temperatura al mismo tiempo. El agua estancada pierde oxígeno y puede pudrir el tejido a menos que la cambies a menudo o uses una piedra difusora.
Es fácil de observar, pero exige mantenerlo limpio.
2.4 Equipo de incubación
Cúpula de propagación
Cúpula de propagación Viagrow es un recipiente transparente reutilizable con respiraderos ajustables que facilitan el control del flujo de aire. Un recipiente de comida para llevar o de delicatessen funciona igual de bien como microinvernadero sencillo, y no hay evidencia de que esta cúpula aumente el éxito de Alocasia frente a un recipiente reciclado y limpio.
Ten en cuenta que el anuncio incluye solo la cúpula, sin bandeja base.
Un compromiso es el coste. Cuesta más que un recipiente reciclado, pero los respiraderos ajustables facilitan controlar la aclimatación que se explica más adelante.
Calor inferior
En una habitación fría, un calor inferior suave puede ayudar a mantener el medio en un rango más cálido. Pero no debes aplicar calor a ciegas, y esta clase de manta requiere cuidado.
- Manta térmica para semilleros VIVOSUN es una manta de 20 W sin controlador de temperatura. Cuando está enchufada permanece siempre encendida, calienta la zona aproximadamente 10–20 °F por encima del ambiente y puede alcanzar unos 104 °F según las condiciones, de acuerdo con el fabricante.
- Como no tiene termostato, no dependas de ella por sí sola para alcanzar un objetivo. Añade un termostato o controlador independiente y una sonda colocada en el medio a la profundidad del propágulo, y comprueba la temperatura real del medio en vez de adivinarla por el tacto o el termostato de la habitación.
- El fabricante especifica una superficie bien drenada, sin agua estancada, sin inmersión y sin envolverla en aislamiento, y recomienda usar un separador o controlador si se sobrecalienta. Coloca la manta y el recipiente húmedo con tapa de acuerdo con ello y presta atención a la seguridad combinada del agua y la electricidad.
- Que necesites calor depende de la temperatura medida en la zona radicular, no de una regla según la cual la propagación nunca rompe la dormancia sin él: no hay una comparación en Alocasia que respalde esa afirmación.
Un compromiso es que la manta es económica, pero no puede mantener por sí sola una temperatura segura. Si la usas, presupuesta un termostato y una sonda, y apunta a un medio cálido en vez de a un número fijo.
2.5 Pasos de plantación (método con Fluval Stratum)
- Vierte 1–2 pulgadas de Stratum en el recipiente transparente. Si el recipiente no tiene drenaje, mantén el medio apenas húmedo para que no se acumule agua libre en el fondo.
- Humedece el Stratum hasta que esté húmedo pero no saturado: debe mantenerse unido sin que se acumule o corra agua al inclinarlo. Evita una capa de agua estancada, que priva de oxígeno a los tejidos.
- Acomoda los propágulos con el ojo de crecimiento hacia arriba y la zona radicular hacia abajo. ¿No puedes saber cuál es la parte superior? Colócalo de lado.
- Entierra el propágulo hasta una profundidad de entre el tercio y la mitad inferiores. Deja expuesta la punta de crecimiento.
- Coloca la tapa para mantener la humedad, pero deja un respiradero entreabierto para el intercambio de aire en vez de sellarla herméticamente. La humedad alta reduce el secado, pero una cámara saturada y estancada favorece la pudrición. El objetivo es humedad y ventilación, no un cierre total.
- Al principio, revisa a diario. Si ves condensación abundante y persistente, agua estancada, cualquier olor agrio o extraño, o una zona blanda que se extiende, abre el recipiente, deja que se seque un poco y retira la pieza afectada.
3. Calor, humedad, luz y aclimatación
3.1 Calor
El calor suele ayudar, pero no es un interruptor único que anule todo lo demás, y no rescatará tejido ya infectado o falto de oxígeno.
Un alféizar frío también puede estar más frío que el aire de la habitación cuando se evapora un medio húmedo, así que el medio puede estar más frío de lo que crees.
Apunta a un medio cálido pero moderado: alrededor de 24 °C (mediados de los 70 °F) es un rango objetivo razonable, muy por debajo de los ~104 °F que puede alcanzar una manta sin control.
La forma fiable de saberlo es medir la temperatura real del medio con una sonda a la profundidad del propágulo y usar un termostato si tienes una manta térmica, en vez de confiar en un número fijo o en la lectura de la habitación.
3.2 Humedad e intercambio de aire
Antes de formar raíces, un propágulo puede perder humedad en aire seco y marchitarse, por lo que aumentar la humedad a su alrededor ayuda a reducir ese secado. Una humedad mayor protege hasta cierto punto.
Pero el 100 % no es un objetivo que debas perseguir, y la condensación no demuestra el éxito: solo significa que una superficie está por debajo del punto de rocío, y la humedad constante es exactamente lo que favorece las pudriciones fúngicas y bacterianas.
Busca un ambiente húmedo pero ventilado. Deja un respiradero entreabierto o usa los respiraderos ajustables de la cúpula para un intercambio de aire continuo, en vez de sellar la cámara y abrirla según un horario fijo. La cantidad adecuada de intercambio depende del tamaño y sellado del recipiente y de lo que haya dentro.
Deja que lo que observes te guíe: la condensación abundante y persistente, un olor extraño, una zona blanda que se extiende o un medio empapado significan que debes darle más aire y revisar si hay pudrición.
3.3 Luz (después de que emerja el brote)
Antes de que aparezca un brote verde, la luz no es lo que despierta a un propágulo subterráneo: no hay evidencia de que el nivel de luz impulse la dormancia en piezas de Alocasia que aún no tienen tejido verde, así que la oscuridad excesiva no es una razón probable para que un cormo no brote.
Antes de la emergencia, concéntrate en el calor, la humedad y el aire.
Una vez que un brote verde rompe la superficie, sí necesita luz. Un brote mantenido en la oscuridad se etiolará: será largo, pálido, delgado y débil.
A partir de ese momento, dale luz brillante indirecta (una luz de cultivo o una ventana luminosa, no sol directo intenso).
La luz más fresca y rica en azul tiende a mantener el crecimiento más compacto, aunque el efecto depende de la intensidad y la duración además del color.
3.4 La transición: aclimatación
Una hoja que crece con humedad alta puede marchitarse al pasar de golpe a un aire interior más seco, porque se desarrolló con poca demanda de retención de agua y sus raíces jóvenes aún no pueden compensar.
La respuesta exacta de una hoja depende de la especie, la edad de la hoja, la luz, el flujo de aire y el desarrollo radicular, así que aclimata gradualmente y deja que la respuesta de la planta marque el ritmo en vez de seguir un calendario fijo. El mismo principio de transición se explica con más detalle en la guía de aclimatación a menor humedad para plantas de cultivo de tejidos.
Usa la siguiente progresión y ajústala según lo que observes.
- Cuando una hoja se haya desplegado, empieza abriendo parcialmente los respiraderos.
- Durante los días siguientes, abre más los respiraderos conforme la planta lo tolere.
- Después empieza a retirar la cúpula durante periodos diarios cortos y alárgalos gradualmente.
- Pasa a una exposición completa solo cuando el crecimiento nuevo se mantenga firme sin marchitarse.
Si una hoja se marchita y no se recupera pronto, o las hojas nuevas parecen estresadas, avanza más despacio o retrocede una etapa.
Un aire ambiental más seco significa ir más despacio. Las habitaciones húmedas permiten avanzar más rápido.
4. Problemas habituales con los cormos de Alocasia
¿Un cormo de Alocasia está muerto si flota?
No necesariamente. La prueba de flotación es una regla popular para semillas y no es fiable ni siquiera con semillas, y no se ha demostrado que la flotabilidad prediga la viabilidad de los propágulos de Alocasia.
Que flote puede reflejar aire atrapado o una ligera deshidratación en vez de muerte, pero tampoco demuestra que esté vivo.
No dependas de ella y ten presente que los remojos prolongados destinados a hacer que una pieza se hunda añaden su propio riesgo de poco oxígeno e infección.
Juzga una pieza por su estado general a lo largo del tiempo, no por si flota.
¿El vello blanco de un cormo de Alocasia es moho?
Puede ser difícil distinguirlo, así que no dependas de una sola prueba rápida. Las raíces nuevas en humedad pueden estar cubiertas de finos pelos radiculares blancos que no debes limpiar, pero el crecimiento fúngico también puede verse blanco y cambiar de aspecto al mojarse, por lo que una prueba de rociar y observar no es fiable para diferenciarlos.
En su lugar, observa el conjunto durante unos días. Los pelos radiculares se encuentran en las puntas de las raíces emergentes y permanecen en su sitio, mientras que un vello que se extiende por el medio o la piel, un olor extraño o el ablandamiento del tejido apuntan a pudrición o moho.
Mejora el flujo de aire, mantén todo más limpio y menos mojado y, si no estás seguro, aísla la pieza y obsérvala en vez de darlo por hecho.
¿Se puede salvar un cormo de Alocasia pastoso?
Una textura pastosa, rezumar o una zona blanda que se extiende son señales graves. Si una pieza se aplasta por completo o la zona blanda sigue expandiéndose, retírala y deséchala. Embólsala y tírala. No compostes tejido infectado, ya que puede extender el problema.
Limpia y desinfecta el recipiente y todas las herramientas que haya tocado, y aísla las piezas cercanas.
Si solo está blanda una punta o un lado pequeño, puedes intentar salvarla, pero mantén expectativas moderadas. Con una cuchilla esterilizada entre cortes, recorta hasta llegar a tejido firme y sano, deja que la superficie cortada se seque y forme callo al aire libre antes de volver a plantarla en un medio más seco y bien drenado, y vigílala de cerca.
No sumerjas la herida en canela de cocina ni en peróxido de hidrógeno. Ninguno tiene una dosis verificada y etiquetada para este uso en Alocasia, y ambos pueden dañar el tejido vegetal.
Si utilizas algún producto, sigue su etiqueta para un cultivo y una concentración adecuados. Retirar físicamente, usar herramientas limpias y desechar el tejido infectado importa más que un baño casero.
¿Por qué mi cormo de Alocasia no ha brotado después de dos meses?
Un propágulo simplemente puede tardar y seguir siendo viable. En vez de asumir una dormancia profunda, comprueba si el medio está suficientemente cálido, ligeramente húmedo pero no empapado y recibe aire.
Confirma que la pieza siga firme y sin lesiones ni olor. La luz no es el desencadenante de un propágulo no emergido y sin color verde, así que la oscuridad no es la causa más probable.
No se ha demostrado que repetir ciclos de secado y remojo provoque la brotación de cormos de Alocasia. Si la planta madre también perdió sus hojas después de un cambio de temperatura, usa el diagnóstico de dormancia de Alocasia para separar el estrés por frío de la pudrición.
¿Se pueden propagar cormos de Alocasia en LECA?
Puede funcionar, pero las piedras gruesas dejan huecos por los que una pieza diminuta puede escurrirse, y lo húmedo que se mantenga depende del depósito y del sistema de mecha.
Un medio más fino suele facilitar el inicio de piezas pequeñas y su inspección. Puedes pasar a LECA cuando la planta tenga un sistema radicular sólido, si lo prefieres.
5. Lista de comprobación para propagar cormos de Alocasia
Propagar a partir de hijuelos es una forma gratificante de multiplicar una colección de Alocasia, y tener plantas adicionales es un buen respaldo si alguna tiene problemas.
Eso no sustituye una buena higiene. La propagación no deshará una pudrición infecciosa, unas herramientas o un medio contaminados ni la pérdida de una planta madre, así que sigue previniendo problemas aunque tengas repuestos.
Hace falta paciencia: una pieza puede brotar en una semana o tardar un par de meses, pero cuando esa primera plantita despliega sus hojas es uno de los momentos más satisfactorios del cultivo.
Así que la próxima vez que trasplantes, busca hijuelos viables. Revísalos, mantenlos limpios, dales calor, humedad y aire, y deja que tu colección crezca.
Divulgación de afiliados
Este artículo contiene enlaces de afiliados de Amazon. Como asociado de Amazon, obtengo una comisión por las compras que cumplen los requisitos. Si utilizas estos enlaces, el sitio puede recibir una comisión sin coste adicional para ti. La disponibilidad, el precio y las especificaciones de los productos pueden cambiar. Consulta el anuncio actual antes de comprar.